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La Incoherencia de Piqué… Hinchas de la selección española arremetieron contra Gerard Piqué por su postura sobre el referendo separatista de Cataluña…


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El defensa central del F.C. Barcelona Gerard Piqué tuvo un recibimiento hostil por parte de los aficionados presentes en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas por su postura frente al al referendo separatista ilegal de Cataluña, mientras se llevaba a cabo el primer entrenamiento de la selección española que definirá la clasificación del equipo para el Mundial de Rusia 2018.

Entre abucheos contra el jugador de 30 años se alcanzan a escuchar cánticos como “Piqué, cabrón, fuera de la selección” y “Piqué, España es tu nación” en los cuales los fanáticos rechazaban el apoyo del catalán al referendo separatista celebrado el domingo.

Anteriormente, luego del encuentro del Barça disputado ante el Las Palmas a puerta cerrada el primero de octubre en el Camp Nou, Piqué aseguró que “si el entrenador o cualquier persona de la federación cree que soy un problema, no tengo ningún problema en dar un paso al lado y dejar la selección antes del 2018”, mientras su voz se cortaba por la dureza de sus declaraciones.

“Creo que puedo seguir jugando en la selección porque creo que hay muchísima gente en España que está en total desacuerdo con los actos que han sucedido en Cataluña durante el 1 de octubre y que de verdad creen en la democracia”, explicó entre lágrimas el jugador del Barcelona.

Por otro lado, el jugador del Real Madrid C.F Sergio Ramos también fue cuestionado por el polémico tuit publicado por ‘Geri’ el pasado 28 de septiembre en el cual invitaba a los catalanes a “expresarse pacíficamente” y a no dar excusas hasta el día de la elección, a lo que el ‘4’ del equipo merengue contestó que “quizá no sea la mejor manera de expresarse por todas las cosas que se han hablado”. Sin embargo, aclaró que “cada uno es libre de expresar sus ideas, pensamientos y es respetable. Otra cosa es que el tuit le venga bien o no”.

Piqué publicó en sus redes sociales una fotografía luego de haber votado en la jornada electoral del domingo e invitó a los ciudadanos a seguirlo comentando que “juntos somos imparables defendiendo la democracia”.

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El problema catalán: causas, creencias y aspiraciones. La unión hace la fuerza. Ahora: Los Catalanes tienen el derecho de decidir fortalecer la República Española o de la mano de los politiqueros de oficio dejarse llevar en caída libre a la desgracia.


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Desde hace casi ya siete años la siempre compleja inserción de Cataluña en España ha conocido una sucesión de iniciativas y réplicas que pone sobre la mesa un creciente alejamiento, una incomprensión e, incluso, un rechazo que no habíamos visto desde los años treinta del siglo pasado. Esta situación se está prolongando demasiado y no se atisban iniciativas creíbles para abordarla. Antes bien, predominan posturas que proporcionan explicaciones rápidas y fáciles que permiten soluciones inmediatas, pero la complejidad del asunto exige una lectura más sosegada. La razón aconseja saber mejor lo que piensan los demás.

Con este fin ordenamos y exponemos datos ciertos sobre lo que piensa la sociedad catalana, y ello tan lejos de la pasión como de la interpretación interesada de los actores políticos. Son ocho pinceladas que ayudan a explicar las opiniones de los ciudadanos de Cataluña sobre el proceso soberanista, de acuerdo con las sucesivas encuestas conocidas.

La coincidencia y estabilidad de los datos refuerza su valor como radiografía de la situación y ponen de relieve la fortaleza del sentimiento identitario y el agotamiento del modelo autonómico y de relaciones actuales con el Estado, pero también las limitaciones que las aspiraciones independentistas tienen en el conjunto de la sociedad catalana y el escepticismo respecto al éxito del proceso.

Cataluña cuenta con un espacio público y de debate político propio y diferente del resto de España

El sistema de medios informativos interno propio de Cataluña aporta un espacio público que ayuda a configurar un debate político propio en el que se conforma una opinión mayoritaria que no siempre coincide con la del resto de España. Esto ayuda a crear una agenda privativa con problemas y cuestiones de interés diferente, de modo que los órganos de decisión política situado en Madrid, así como la opinión pública con proyección estatal, son ajenos al diagnóstico que proporcionan los encuestados en Cataluña.

Teniendo en cuenta que el 80% de la población accede a la información política a través de la televisión, tiene un enorme significado que el 47% de los televidentes, el 60% de los oyentes de radio y el 76% de los lectores de prensa escrita accedan a una información elaborada en la Comunidad y con poca o nula presencia de los cuatro diarios publicados en Madrid.

Un efecto de este panorama informativo es que el número de encuestados a quienes les interesa mucho o bastante la política española es del 43%, mientras que el interés por la política catalana asciende hasta el 55%, un dato que indica desatención y ajenidad, por no hablar de dificultad para encontrar temas de debate compartido. Igualmente, un amplio sector valora las elecciones al Parlament de Cataluña como más importantes que las elecciones al Congreso de los Diputados.

La mayoría de los ciudadanos opta por una identificación colectiva dual, catalana y española, pero también la mayoría tiene la certeza de que Cataluña es una realidad específica en España

De forma predominante se asume una identificación colectiva compartida catalana-española, en sus tres grados de preferentemente española, preferentemente catalana e igual, y que sorprendentemente supera a la opción independentista. Esta realidad continúa hoy día, a pesar de que en los últimos años se haya reducido sensiblemente, pues en enero de 2010 era del 78% y ahora es del 62%.

Este dato convive con otro significativo: los encuestados que optan por identificarse como predominante o exclusivamente catalana son el 48%, cuando en enero de 2010 eran el 46% y en octubre de 2012 llegó al 58%.

La sociedad catalana ha asumido una visión optimista del presente y del futuro de Cataluña, que contrasta con una opinión pesimista de España

La valoración de la situación política y económica de Cataluña es mucho más positiva que la de España: el 85% de los encuestados opina que la situación política de España es mala, muy por encima del 61% que opina que la situación política de Cataluña es mala. Los que consideran que la situación económica de España es mala o muy mala son el 77%, mientras que los que opinan que la situación económica de Catalunya es mala o muy mala son el 66%.

Además, se repite la creencia de que la situación política de Cataluña será mejor dentro en uno o dos años e incluso los abstencionistas son más optimistas cuando se les pregunta por el futuro de Cataluña y de España. Esta percepción impulsa la opción independentista.

La independencia despierta una mayoritaria expectativa de mejora de las condiciones de vida o, al menos, de mantenimiento de las actuales. La suma de estas dos alternativas supone el 59%, frente al 31% que considera que las condiciones de vida empeorarían en caso de independencia.

En este clima de confianza, la mayor parte de la población encuestada no cree muy probable la inmediata salida de una Cataluña independiente de la Unión Europea: el 50% lo cree poco o nada posible, mientras que el 40% lo ve seguro o muy probable.

 Y en coherencia con este contexto optimista, la valoración que los ciudadanos tienen del Gobierno catalán es menos mala que la valoración del Gobierno central. La valoración negativa de la actuación del Estado alcanza el 84%, frente al 52% que valora negativamente la actuación del Gobierno de la Generalitat. Los motivos de esta actitud parecen indicar que en las actuales circunstancias no se relaciona la actuación de los Gobiernos con los resultados de las políticas que impulsan o practican. O visto de otra manera, en el escenario catalán actual la opinión pública juzga más a los políticos que a sus políticas.

La desconfianza y rechazo del Estado español se intensifica notablemente cuando se refiere al Partido Popular

El primer partido en resultados electorales en España, el Partido Popular, es visto como una opción alejada por el 82% de los encuestados: el 68% lo considera muy distinto y el 14% como bastante distinto. Este rechazo está muy por encima del que despierta C´s (67%) o el PSC (52%). Es una percepción coincidente con la que se tiene del Partido Conservador en Escocia y que se oyó en el referéndum de 2014 como un argumento más en favor de la independencia.

Es claramente mayoritaria la insatisfacción con el actual régimen autonómico, aunque la alternativa independentista no logra destacarse por encima del 50%

Desde hace ya bastantes años existe una mayoría que se declara insatisfecha con el nivel de autonomía alcanzado. En marzo de 2006 era el 58%, ahora es el 63% y tras la Sentencia del Estatuto llegó al 66%. Entre octubre de 2012 y noviembre de 2013 superó el 70% y llegó al 73% en junio de 2013, con ligero descenso desde entonces.

A la vista de esta desconfianza, la forma de organización territorial preferida es la del Estado independiente, con un 40%. La suma de esta opción y del 23% de encuestados que optan por la federalista suponen una mayoría destacada de catalanes que desean ir más allá del actual sistema autonómico, con el 63 %. Destaca, además, el elevado porcentaje de indecisos, con un elevado 8% de encuestados que no saben o no contestan.

La opción independentista es la primera desde junio de 2012, cuando se produce el verdadero cambio de opinión, pocos meses después de la victoria electoral del PP y no tanto tras la Sentencia de 2010. El dato más elevado fue del 48,5% en noviembre de 2013.

Este sentimiento independentista ha crecido en los últimos años, de modo que el 20% que declara ser independentista de toda la vida ha quedado superado por un 25% que dice haberse vuelto independentistas en los últimos años.

Los motivos para optar por la independencia se basan en razones identitarias, pero también se justifica por que supondría mejores condiciones de vida y mayores beneficios. En concreto, los tres motivos a favor de la independencia serían la capacidad y deseo de autogestión económica, la mejora de Cataluña, el sentimiento de incomprensión y ganar capacidad de decisión.

La suma de estos motivos de índole económica que asocian la independencia con la prosperidad se acerca al 60%. La suma de motivos identitarios o relacionados con el incremento de poder de decisión política suman algo más de ese 60%.

En el lado contrario, el principal motivo por el que los ciudadanos votarían en contra de la independencia es destacadamente el deseo de preservar la unidad de España, que es del 29% en noviembre de 2014. En segundo lugar se mencionan motivos identitarios y en tercer lugar la creencia de que no sería positivo para Cataluña o porque simplemente se estima inviable.

La sociedad catalana demuestra una fuerte desconfianza e insatisfacción con la actuación del Estado

Una sólida mayoría, que en junio de 2012 era del 75%, cree que la gestión tributaria debe corresponder a la Generalitat, que la solidaridad interterritorial es excesiva y que el Estado desatiende las necesidades de Cataluña en inversión.

Todos estos datos indican que una clara mayoría de los encuestados probablemente considera un mal negocio la integración de Cataluña en España. La pregunta de la solidaridad interregional es reinterpretada en junio de 2011 y se pregunta directamente si sería suficiente la recuperación de los 16.735 millones de euros en que se cuantifican los impuestos pagados por Cataluña a España, a lo que el 60% responde favorablemente.

En la misma línea, en junio de 2015 el 79% de los encuestados está totalmente o más bien de acuerdo con que el dinero recaudado en Cataluña y que no regresa es excesivo. Por todo ello, las relaciones financieras entre Cataluña y el Estado son consideradas mayoritariamente como injustas.

Es más, esta opinión también está muy arraigada entre votantes de ICV (76%) y del PSC (72%), e incluso tienen llamativos porcentajes entre los votantes de C´s (45%), mientras que tan sólo los votantes del PP mantienen en su mayoría una opinión contraria (28%).

En especial, se aprecia una fuerte insatisfacción por las inversiones que el Estado impulsa y lleva a cabo en Cataluña, pues existe un 50% de encuestados que, directamente, cree que las decisiones del Gobierno español en materia de infraestructuras perjudican a Cataluña.

La sociedad catalana percibe el referéndum como un acto de justicia y como el ejercicio de un derecho democrático

Como resultado lógico de la aceptación de la identidad colectiva diferenciada de Cataluña y de su consideración como nación, la existencia de un demos es tácitamente apoyada de forma clara y, por lo tanto, lo es también el derecho a expresar su voluntad de permanecer o no en España, que casi alcanza al 80%.

La alta consideración del derecho a decidir también se aprecia cuando se valora la reacción del Estado ante el proceso soberanista, ya que es mayoritaria la idea de que en España no existe democracia porque no se permite votar en Cataluña (56%) o que juzgar a un político por consultar a los ciudadanos es un atentado contra la democracia (46%). También merece resultados dudosos la afirmación de que el respeto a la ley es la base de la democracia, lo que concita importantes opiniones en sentido contrario.

Existe un fuerte escepticismo respecto a la posibilidad de acuerdos con el Gobierno, pero también respecto del resultado final del proceso soberanista y una escasa esperanza de que Cataluña alcance la independencia

La opinión pública catalana no espera demasiado del Gobierno central, y esto probablemente aporta solidez al deseo independentista. Es más, predominan los que no ven nada probable que el Gobierno ofrezca un acuerdo, con el 39%. Como quiera que el 33% piensa que es poco probable, la suma de estas dos posturas supone el 72% de los encuestados. En el lado contrario, el 18% piensa que el acuerdo es bastante o muy probable y el 10% no sabe o no contesta. En este punto el escepticismo cada vez es mayor, ya que en octubre de 2014 la suma de las dos primeras opciones era del 64%.

Esto no es obstáculo para que la mayoría de los votantes crean que se habría de aceptar una posible oferta del Gobierno, e incluso la aceptación de la oferta de diálogo supera el 50% entre los votantes de la CUP (50%) y JxSí (63%).

Sólo el 18% de los encuestados cree que el proceso finalizará con la independencia de Cataluña. Y resulta llamativo que, a pesar de las fuertes dudas, la opción más extendida es la que cree que finalizará con algún tipo de acuerdo (44%), mientras que el 28% cree que se abandonará por falta de apoyo social suficiente. Es decir, parece que la persistencia de la situación actual no es impedimento para que la creencia en un acuerdo razonable sea aún la opción que en primer lugar eligen los encuestados.

Kim Jong-un, el joven coreano del arsenal nuclear que tiene en jaque al mundo


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SEÚL, Corea del Sur — En China, el hombre que amenaza con lanzarle misiles a Estados Unidos a menudo es ridiculizado como un mocoso mimado y regordete. En Estados Unidos, un senador lo definió como un “muchacho gordo y loco”. El presidente Donald Trump alguna vez lo llamó “loco de remate”.

Sin embargo, el blanco de todo este desdén, Kim Jong-un, el dirigente de 33 años de Corea del Norte, ha sido subestimado durante mucho tiempo.

Kim fue el menor de tres hijos, pero superó a sus hermanos en la sucesión de su padre, Kim Jong-il. Muchos analistas lo menospreciaron y lo calificaron como una figura decorativa sin experiencia cuando asumió el poder a los 27 años; algunos predijeron que no duraría mucho. Sin embargo, casi seis años después, no hay duda de que ejerce un control firme.

Ahora, en contra de todos los pronósticos, Kim se encuentra a puntode convertir a su aislada y empobrecida nación en una de las pocas en el mundo que pueden atacar a Estados Unidos con un misil nuclear. Lo cual sería un desafío no solo al gobierno estadounidense, sino también a las sanciones internacionales y a sus tradicionales aliados de Pekín.

 

Algunos han exhortado al presidente Trump a que inicie negociaciones con él. Sin embargo, no queda claro que Kim esté interesado en conversar o si hay algo que pudiera pedir a cambio de detener o abandonar su programa nuclear. Ha hecho que la construcción de un arsenal nuclear sea prioridad, con el argumento de que esta es la única manera en que Corea del Norte puede garantizar su seguridad y el desarrollo de su economía.

Los principales motivos de su decisión, como muchos detalles de su vida, son inciertos. Kim no ha viajado al extranjero ni tampoco ha recibido ninguna visita de Estado desde que tomó el poder. Apenas unas cuantas personas que no son de Corea del Norte han podido reunirse con él, entre ellas el exbasquetbolista Dennis Rodman, un chef de sushi japonés y los vicepresidentes de Cuba y China. Lo poco que se conoce de los antecedentes de Kim sugiere que es cruel y tiene cierta flexibilidad ideológica.

Algunos oficiales del servicio de inteligencia surcoreano afirman que ha ejecutado a una cantidad récord de altos mandos, entre quienes está incluido su propio tío, un personaje astuto y con influencia sobre las figuras de poder, que había sido considerado su mentor. También se cree que ordenó el asesinato de su medio hermano, quien fue envenenado con el agente neurotóxico VX en el aeropuerto internacional de Kuala Lumpur, en Malasia, el mes de febrero.

No obstante, también se le da crédito por flexibilizar los controles del Estado sobre la economía e impulsar un crecimiento modesto, así como por recuperar la confianza pública de la que disfrutaba el régimen dinástico en el periodo de su abuelo y que se perdió bajo el mando de su padre, cuya gestión se recuerda por una hambruna devastadora.

“Inteligente, práctico, decidido”, declaró Andrei Lankov, experto en Corea del Norte de la Universidad de Kookmin en Seúl, sobre Kim. “Sin embargo, también es caprichoso, malhumorado y está listo para matar sin titubeos”.

Un asunto sobre el que Kim no ha vacilado es el programa nuclear. Su padre ofreció la posibilidad de desecharlo a cambio de ayuda económica y garantías de seguridad, e incluso llegó a un acuerdo con el gobierno de Bill Clinton, pero Corea del Norte lo violó más tarde. Por su lado, Kim ha tomado una posición mucho más agresiva.

Tres de cinco pruebas nucleares de Corea del Norte se han realizado bajo su supervisión y hay evidencia de que se está preparando otra. Corea del Norte también ha realizado cerca de 80 ensayos con misiles bajo el gobierno de Kim, más del doble de los que se hicieron durante los mandatos de su padre y abuelo.

La nación logró avances importantes con las últimas dos pruebas de misiles, realizadas el 4 y el 28 de julio, las cuales, según los analistas, demostraron que los misiles balísticos intercontinentales con los que cuenta son capaces de atacar Alaska y, el más reciente, otras ciudades la costa oeste de Estados Unidos.

Los medios estatales de Corea del Norte mostraron que Kim se encontraba presente en las dos pruebas; llevaba un traje con cuello estilo mao, estaba rodeado de soldados y sonreía ampliamente.

Un misterioso heredero

Kim apareció por primera vez en los medios estatales de Corea del Norte en septiembre de 2010, poco más de un año antes de que sucediera a su padre como líder supremo. Los informes aseguraban que lo habían nombrado general de cuatro estrellas y que el Partido de los Trabajadores, el partido gobernante, lo había elegido vicepresidente de la Comisión Militar Central. Hasta entonces, no era claro si sucedería a su padre. El mundo exterior nunca había visto su foto de adulto.

Kim padre, quien gobernó Corea del Norte desde 1994 hasta su muerte en 2011, tuvo tres esposas y al menos seis hijos. Su primera esposa dio a luz a un niño en 1971, pero cayó en desgracia y murió en el exilio en Moscú. Su segunda esposa le dio dos hijas y ningún varón. La tercera esposa, Ko Yong-hui, una coreana nacida en Japón, cantante y bailarina, tuvo dos hijos y una hija.

A pesar de la partida de su madre, el hijo mayor, Kim Jong-nam, era considerado su heredero por muchos hasta 2001, cuando fue descubierto tratando de visitar Tokyo Disneyland con un pasaporte falso. Al parecer, luego se fue al exilio y vivía en Macao donde, de vez en cuando, hacía alguna crítica leve al régimen antes de ser asesinado en Malasia en febrero.

El segundo hijo de Kim Jong-il, Kim Jong-chol, fue visto en un concierto de Eric Clapton en Londres en 2015, pero no se sabe mucho más sobre él y resulta incierto por qué fue omitido en la sucesión. Las escasas informaciones disponibles provienen de Kenji Fujimoto, el antiguo chef de sushi de la familia Kim, quien escribió su autobiografía en 2003 después de que escapó de Corea del Norte en 2001. En el libro señala que Kim padre consideraba a ese hijo demasiado “afeminado”.

Sin embargo, Kim Jong-il adoraba a su tercer hijo, Kim Jong-un, y vio su propia actitud dominante y otras cualidades de liderazgo en el niño a una edad muy temprana, según Fujimoto, quien fue de los pocos que predijeron el ascenso al poder de Kim Jong-un.

Por ejemplo, después de un juego de básquetbol, Kim Jong-chol dejaba la cancha inmediatamente, pero Kim Jong-un se quedaba con sus compañeros de equipo para un análisis del juego, escribió el chef. Fujimoto también recordó cómo Kim Jong-un a veces arrojaba piezas de los juegos de mesa a su hermano cuando iba perdiendo.

Cuando cumplió ocho años, le regalaron un uniforme de general; a partir de entonces, los generales le presentaron sus respetos haciendo una reverencia, según cuenta su tía, Ko Yong-suk, quien huyó a Estados Unidos en 1998.

“Aprendió cómo funciona el poder a muy temprana edad”, explicó Koh Yu-hwan, profesor de Estudios Norcoreanos en la Universidad Dongguk en Seúl.

Los medios de comunicación norcoreanos controlados por el Estado han envuelto la infancia de Kim en el misticismo, presentándolo como un tirador excelente y un “genio entre genios” que adora conducir autos a gran velocidad. Se dice que a los 16 años escribió un artículo de investigación en el que analizaba el liderazgo de su abuelo durante la guerra de Corea.

Se cree que Kim estudió en escuelas públicas en Suiza disfrazado del hijo de un diplomático norcoreano de 1996 hasta al menos 2000. Las clases eran en alemán, así que Kim tuvo dificultades con el idioma. Unvideo grabado en esa época lo muestra molesto, tocando un tambor en una clase de música.

“No éramos los peores de la clase, pero tampoco éramos los más listos”, contó Joao Micaelo, un compañero de clase, a un tabloide británico en 2011.

Micaelo y otros han afirmado que Kim era un adolescente reservado al que le encantaban las películas de James Bond y jugar básquetbol. Sin embargo, sobresalía por sus costosos tenis y accesorios, como un PlayStation de Sony, y disfrutaba de los servicios de un cocinero, un chofer y un tutor privado.

Otro compañero de clase, Marco Imhof, recordó cómo alguna vez regañó a uno de los sirvientes por llevarle los espaguetis fríos. “Me sorprendió porque no era la forma en la que actuaba normalmente”, explicó Imhof en una entrevista publicada en 2010.

Hay evidencias de que la época de Kim en Europa, y quizá en otros países, dejó una marca en él. En su autobiografía, Fujimoto narra conversaciones con Kim cuando era un adolescente en las que el futuro líder expresaba su frustración por las fallas de la energía eléctrica en su país y se maravillaba con las tiendas departamentales en el extranjero.

“Japón fue derrotado por Estados Unidos, pero reconstruyeron su país. Las tiendas están llenas de artículos. ¿Qué pasa con nuestro país?”, citó Fujimoto al joven Kim. Después, en la misma conversación, Kim sugirió que Corea del Norte debería aprender de las políticas económicas orientadas al mercado de China, escribió Fujimoto.

Estas historias le han dado esperanzas a algunos analistas. “Llegado el momento, se espera que Kim Jong-un adopte políticas que reduzcan el aislamiento que sufre el país y algunos elementos positivos de Occidente”, aseguró Paik Hak-soon, experto en Corea del Norte en el Instituto Sejong, en un artículo sobre el liderazgo de Kim que se publicó en febrero.

‘El Reino del Terror’

No obstante, primero llegó lo que los funcionarios surcoreanos han definido como el Reino del Terror.

Después de regresar a Pyongyang, la capital de Corea del Norte, Kim se graduó en la Universidad Militar Kim Il-sung en 2006 y fue puesto inmediatamente a la cabeza del ejército del país. Imágenes recientes de propaganda estatal lo muestran inspeccionando las unidades militares durante los años siguientes a su graduación. En una toma, se le ve dándole la bienvenida a su padre después de un viaje al extranjero y estrechando su mano como iguales.

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