Por tus visitas…


La principal intención del presente sitio, es compartir contenidos variados que a juicio del administrador del mismo pueden ser de interés para los visitantes, muchos de ellos tomados de otros sitios de la web. Lo compartido que no es de mi autoría, se ha subido de buena fe sin la intención de violar la propiedad intelectual o copyright de ninguna persona y/u organización. En caso de que esto ocurriera quedo comprometida a realizar las acciones pertinentes.

 

Historias de la evolución de la panadería en Venezuela


Presentación1

El régimen disfrazado de gobierno democrático en Venezuela ha implementado desde hace muchos años la expropiación de terrenos, haciendas, edificios, empresas claves para la economía del país, con el discurso de hacerlas productivas … cosa que nunca sucedió. Solo ha sido un vulgar y deshonesto robo a la propiedad privada. En la actualidad le toco a las panadrìas las cuales se convirtieron en un paliativo a la falta de la harina de maíz.

Esa es su historia:  

La producción de pan en la época colonial se desarrollaba en los hornos de las casas y el producto se distribuía en una red de pulperías y abastos locales, por ser un producto de primera necesidad su precio era regulado estrictamente, a pesar de eso para entonces se producían fraudes en el peso, estos chantajes eran castigados con el decomiso de la mercancía y entregada a instituciones de caridad. Posteriormente se establecieron las primeras panaderías para 1825 ya hay datos que comprueban su existencias, sin embargo estas panaderías tenían un carácter muy artesanal, sin ninguna mecanización y la producción era muy baja. Al pasar unos años, para mediados de 1800, muy tímidamente se inicia la época de panificación industrial, estos comienzos permiten una mayor producción de pan y de mayor calidad y duración. Las panaderías fueron creciendo en numero y sus dueños se dedicaron paralelamente a la importación de licores y víveres, la mayoría de los propietarios eran de origen francés, para la década de 1890 dos grandes grupos empresariales se confrontan la distribución del pan de Caracas. La manera en que se distribuía el producto resultaba bastante pintoresca, jóvenes muchachos repartían el pan transportado en burros llevando barriles pintados de colores y grandes letras que identificaban a sus dueños y la panadería de donde procedía. Pronto hubieron cantidad de repartidores de distintas panaderías, pero existía un problema y era el encarecimiento del producto y la baja en el peso del pan, los consumidores no tardaron en quejarse y pronto los panaderos fueron objeto de críticas, poco les importaba a los productores ser criticados, al final solían salirse con la suya y el pan aumentaba progresivamente. Con el propósito de solventar esta situación y bajar los precios el gobierno decidió crear panaderías municipales. Pero el enfrentamiento entre los dos más grandes productores de pan de la época, llamados Ramella y su opositor Montaubán era más aguerrida que la enfrentada con los consumidores, constantemente se atacaban y acusaban de alterar las harinas con otros aditamentos, de falsificar el pan identificando los barriles de distribución con las letras de una u otra panadería vendiendo pan de baja calidad por lo que desprestigiaba al productor original, para 1887 Ramella puso en actividad un carrito tirado por un caballo “para comedores de buen pan” inmediatamente sus opositores los imitaban , para 1889 lanzo al mercado la producción del chic Croissant parisiense, de igual manera era imitado por otras panaderías. Así sucedió entre estos dos opositores, su guerra fue a muerte…

Paralelamente al desarrollo de las panaderías se crearon en Caracas las reposterías, pastelerías y confiterías, estas se hicieron muy populares para 1890, allí se vendían pastas y dulces, helados, pastelitos calientes, frutas secas, licores finos y cervezas inglesas y alemanas, la gente de cierto poder adquisitivo frecuentaba estos sitios después de las funciones de teatro para tomar u refrigerio.

Con el pasar del tiempo panaderías y pastelerías se fueron fusionando hasta el sol de hoy que encontramos infinidad de cafés, panaderías, pastelerías y afines que ofrecen todos los productos en un mismo local.

La escases de harina de trigo ha hecho que las mismas implementaran estrategias nunca vistas en nuestro país para hacer llegar a los hogares el pan(horarios de venta, cantidad, aumento de precio, entre otras medidas) La calidad del pan ya no es la misma así como el peso y el costo. Sin la supervisiòn del régimen muchas abusan de la necesidad del consumidor. Yo me pregunto ¿De quien es la culpa? Es la expropiación la vía? Entregàrselas a los -CLAP loquera que no tiene figura jurídica y que en su mayoría están conformadas por personas de dudosa reputación- es como todos los inventos del régimen una vía de empobrecimiento demostrando su incapacidad para gerenciar un país.     

Claro que Chávez vive…


comandante-chavez-580x423

Hoy, a cuatro años del anuncio oficial de su muerte, Chávez vive…

No olvidemos que Chávez vive en cada bala disparada, en cada avión lleno de despedidas, en cada muestra de odio y de resentimiento.

Tampoco olvidemos que Chávez vive en cada cola por comida, en cada niño desnutrido, en cada muerte por falta de medicinas.

Mucho menos olvidemos que Chávez vive en cada empresa quebrada o expropiada, en la ciudad más violenta del mundo, en la escasez.

Recordemos que Chávez vive en la impunidad y en la corrupción, en las familias desunidas y desintegradas, en la aniquilación de la Libertad.

Chávez vive en el populismo, en la persecución y la represión, en cada preso político y torturado. Vive en nuestra tragedia. Vive y se ríe.

Chávez vive hoy, más que nunca, en los rostros de la pobreza. Sus ojos en todas partes confiesan un “yo quería verlos así: arruinados”.

Chávez vive en cada venezolano que come de la basura en nuestras calles.

Chávez vive en cada sueño truncado, en cada frustración, en cada semilla de miseria. Vive en la pesadilla a la que llamó Venezuela.

Ese es el verdadero legado. Dejemos que Chávez viva, pero para decirle al futuro y al mundo que él nos trajo hasta aquí, hasta la desgracia.

 

Atenion Mr. President Donald John Trump


16864081_1271640089593129_2438452641284034479_n-2

Espero que el señor magistrado Moreno, presidente del TSJ, no se ofenda porque yo lo clasifique dentro del mismo tipo, calidad o naturaleza que el señor Maduro, presidente de la República; ni viceversa, que no se ofenda Maduro al compararlo con Moreno. Son de la misma condición, entiéndase, índole, patrón, calibre o calaña.

La elección de Michael Moreno como presidente del Poder Judicial es una bofetada a la dignidad de nuestro pueblo. Nunca antes había presidido nuestro máximo tribunal -ni siquiera en las dictaduras de Pérez Jiménez o en la de Juan Vicente Gómez- un asesino, sentenciado así por los tribunales. Tampoco nunca antes un ser ignorante e insensato como Maduro había ocupado la presidencia de la República, ni había hecho tanto mal y producido tanta destrucción en la vida social, económica, política y moral de la República. Se dice que Juan Vicente Gómez no sabía leer ni escribir -tengo fundadas dudas de que eso fuese así- pero lo que sí es seguro es que se rodeó de intelectuales, académicos, especialistas y profesionales para armar su gabinete ejecutivo, mientras Maduro se rodea de incapaces peores que él, que ya es mucho decir.

Así como Maduro no llena los requisitos para ser presidente de la República, Moreno -quien no tiene currículum sino prontuario- no podría nunca, en un Estado de Derecho- ser magistrado, menos aún presidente del máximo tribunal. En 1989 fue judicialmente declarado asesino, fue condenado por el homicidio del joven Rubén Márquez, mientras se desempeñaba como “oficial de segunda”, miembro de la policía política de la época, de la extinta DISIP. Dos años antes, en 1987, fue encontrado responsable del homicidio de otro joven en Ciudad Bolívar. Estuvo preso con dos policías, “logrando turbiamente la libertad en muy corto tiempo”.

En la época del chavismo fue abogado defensor de Richard Peñalver, como se recuerda, el “pistolero de Puente Llaguno”. Más tarde como juez hará desastres, forjaría actas en el caso de los comisarios, que tiene presos por lustros a varios inocentes policías metropolitanos. Maikel Moreno es el juez que va a condenar a Leopoldo López, es el juez que priva de libertad a Carlos Ortega, presidente de la CTV, y a Carlos Fernández, presidente de FEDECÁMARAS. Hará negocios con CADIVI, y es allí donde forja su primera gran fortuna. Ahora es multimilmillonario, con innumerables propiedades, hasta cuenta con una línea aérea. En una oportunidad fue destituido como juez por corrupción, pero ahora, más allá de que en el prontuario de Maikel Moreno se le vincula a mafias dentro del poder judicial, hoy está elevado a la condición de presidente del Tribunal Supremo de Justicia, cabeza del Poder Judicial.

Maikel Moreno como que está dateado, pareciera que intuye que algo va pasar en Venezuela, por lo que a él le sería bueno tener otra nacionalidad, una especie de tabla de salvación, y es así como se casa en Estados Unidos en 2012 con una cubana -por cierto bastante mayor que él- que tiene actualmente la nacionalidad americana. Viaja 32 veces a Miami en los años 2012 y 2013, y comete fraude migratorio en los Estados Unidos, un matrimonio falso con la pretensión de obtener la documentación que le permita vivir en ese país. Descubierta la situación, se divorcia de la cubana-americana, a la cual le había pagado $ 50,000 para el matrimonio, y luego cuando esta lo vio en el apremio por divorciarse, le pidió $ 100.000 más. Afortunadamente para él, tiene “ahorros” suficientes para esa bagatela. Ahora está casado con una joven dama de doble nacionalidad, venezolana e italiana, y está solicitando la nacionalidad italiana, no sin trabas importantes, se la negaron o van a negar.

Ese TSJ presidido por un delincuente es el instrumento que utiliza Maduro para enfrentar y ningunear a la Asamblea Nacional, y para que le apoye en todas las sinvergüenzuras que se le ocurren. Es hora de levantar nuestra voz contra el régimen, contra esta locura que no debe seguir. Calle y más calle abre la puerta. Que la calle no calle.

 

 

Apología a la improvisación Por Alberto Barrera Tyszka


fotografia-de-tanjug-para-ap-e1488075452773

Como venezolana respetuosa de los Eventos Culturales, Deportivos, Intelectuales que se realizan a nivel mundial, pido con humildad disculpas por la patética participación de Solano en el evento Mundial de Esquí, a los organizadores y muy especialmente a los atletas; ya que tal presentación la califico de irreverente, antideportiva, irrespetuosa hacia todos los involucrados. Adrian Solano en su actuación demostró ser la copia al carbón del gobierno de un hermosa país. (Administradora del presente sitio).

Lo más sorprendente y revelador del caso de Adrián Solano es su actitud. El problema no es que no sepa esquiar sino que le parezca natural presentarse en un campeonato mundial de esquí sin saber esquiar. Lo extraordinario es que le parezca normal viajar a Finlandia, tratar de esquiar sobre una pista de 10 kilómetros, sin haber tenido la más mínima preparación para hacerlo. Esto fue lo que escribió Adrián Solano en su cuenta de Instagram: “aunque no conocía la nieve y no tuve la oportunidad de entrenar, aquí estoy dando lo mejor”. Es una expresión perfecta de la certeza nacional que se empeña en afirmar que la improvisación es un método.

No es una novedad que las autoridades francesas se comporten como se comportan la mayoría de los funcionarios de migración en el planeta. Donald Trump no es una invención propia. Es un síntoma de un tiempo lleno de mudanzas, miedos y resentimientos. Tampoco es una novedad que hayan actuado con racismo y sarcasmo, que hayan sospechado de alguien porque les parece un pobre proveniente de latinoamérica.  Más  desconcertante es la respuesta de la Canciller venezolana. Desde la épica del twitter, Delcy Rodríguez escribió que –siguiendo instrucción del Presidente Maduro– presentaría una “fuerte protesta” por “afrenta” contra el “deportista”. ¿A cuántos venezolanos les ocurre diariamente lo mismo en cualquier aeropuerto del mundo?  ¿Por qué a Rodríguez le parece tan especial y diferente este caso?

En un segundo mensaje, además, siempre desde la trinchera de las redes sociales, la Canciller añadió: “Es absolutamente inadmisible las ofensas contra el gentilicio venezolano, producto de las campañas de desprestigio de la oposición violenta” (SIC).  La conclusión es: Rodríguez protesta contra el embajador de Francia pero, en rigor, según ella misma sostiene, debería protestar contra la MUD, porque la culpa de la detención del esquiador que no sabe esquiar la tiene la oposición.  Es tan absurdo que incluso cuesta ordenarlo en unas frases. La lógica del oficialismo impide pensar.

Quizás, lo que realmente ocurre es que Solano nos recuerda a todos lo que está pasando en el país. Solano nos desnuda en medio del frío. Nos expone ante las cámaras del mundo. No hay mayores diferencias entre lo que hace Adrián Solano y lo que hace el Presidente de la República. Con cualquiera de las acciones o declaraciones de Nicolás Maduro, en los últimos 3 años, se puede armar también un video tan divertido como patético, tan insólito como trágico. Basta recordar lo que ha dicho y hecho con los poderes especiales que se le dieron para enfrentar y derrotar la supuesta guerra económica. El único sentido de eficacia que conoce Maduro es la creación de Estado Mayores. Antes cualquier crisis, su respuesta es la misma: constituye una nueva instancia, casi siempre militar, para que ella se haga cargo de la crisis.  No ha podido solucionar nada. Ni siquiera le ha salido bien el estridente cambio de billetes. Ha ido delegando todo y, finalmente, al menos ante el público, ha quedado reducido a la representación. Maduro no ejerce el poder, solo lo representa. Sale al escenario cuando le toca y repite lo que dice el libreto. Está ahí para ocultar algo. Por eso promociona el liqui liqui y obvia la inflación o la escasez. Por eso el presupuesto del 2017 –aprobado de espaldas al país- asigna más dinero a la propaganda que a los servicios de agua y de luz. Por eso habla de salsa y no menciona que los quirófanos del Hospital oncológico Luis Razetti llevan un mes cerrados.

Pero incluso, a la hora del espectáculo, Maduro también patina, resbala, se tropieza, hace el ridículo. Esta semana, tratando de burlarse de Julio Borges, terminó burlándose del dolor de la población, de la tragedia de un grupo de venezolanos que murieron por comer yuca amarga.  Intenta un chiste y no le sale una morisqueta sino una vulgaridad, una ofensa indignante.  También tiene serios problemas de coherencia argumental.  Lo ocurrido esta semana con Rajoy puede ser un buen ejemplo. Durante estos 3 años, Maduro no ha hecho otra cosa que insultar al primer mandatario español. Entre otras nimiedades, le ha dicho “basura”, “corrupto”, “racista”, “colonialista”, “sicario”, “vende patrias”… El pasado 17 de febrero se refirió a él como “bandido” y “protector de delincuentes y asesinos”.  Sin embargo, hace 3 días, con naturalidad, simpatía y completa seriedad, mandó un saludo y dijo “espero estar pronto en España con mi amigo Mariano Rajoy”. ¿En cuál Nicolás Maduro hay que creer? ¿Cuál de todas sus representaciones hay que tomarse en serio?

Lo más sorprendente y revelador del caso de Adrián Solano es su parecido con el caso de Nicolás Maduro. Haz la prueba. Métete en youtube, pon el video de la pista de esquí de Finlandia. Coloca la cara de Nicolás sobre el cuerpo de Solano. Míralo bien, ahí, con su uniforme anaranjado, trastabillando sobre la nieve. Ni esquía, ni camina, no avanza. Es un peligro para los demás. Pero sonríe. Orgulloso. También puedes hacer el ejercicio al revés. Toma cualquier video de Nicolás y coloca la cabeza Solano sobre el liqui liqui de turno. También funciona. Ahí está Solano, sonriendo junto a Cilia. Ahí está Maduro vuelto un ocho con sus chapaletas de madera. Los dos se confunden, son iguales. Ambos miran a cámara. Nos miran. Sonríen, como diciéndonos “No sé nada de esto pero le estoy poniendo corazón. Estoy cagándola pero estoy feliz. Estoy dando lo mejor”. Es el mismo chapoteo sobre el precipicio. Solano solo es un espejo.  Nicolás Maduro está esquiando en  Miraflores.