Los peligros de la “predicción” señalada como ‘media luna’ para Venezuela. Razón por las cuales las Instancias Internacionales y los países aliados con todas las pruebas han dejado correr la situación de Venezuela al punto de destrucción de un país?


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Las elecciones regionales que Venezuela celebró el pasado 15 de octubre y dieron una “victoria tajante” al chavismo revivieron el debate sobre una vieja denuncia formulada en 2008 por el difunto presidente de ese país, Hugo Chávez.

En estos comicios, el chavismo obtuvo 18 de las 23 gobernaciones en disputa, mientras que la oposición consiguió victorias electorales en los estados Zulia, Táchira, Mérida, Anzoátegui y Nueva Esparta, una isla que mira al Caribe.

En el programa ‘Aló Presidente’ número 310 que grabó el 4 de mayo de 2008, el fallecido mandatario dio por cierto un plan que, partiendo de victorias electorales de la oposición, serviría para unir varios estados de Venezuela y crear un territorio independiente.

Entonces, Chávez habló de la ‘media luna venezolana’ (3:03:39 en el video), en referencia al movimiento separatista boliviano que, ese mismo año, pretendió dividir la nación gobernada por Evo Morales.

La ‘media luna’ sobre el mapa

Lápiz en mano, Hugo Chávez dibujó sobre un mapa de Venezuela esa presunta emulación de “separatismo a lo Bolivia, a lo Kosovo”, un plan para “ganar territorio estratégico en las elecciones [regionales]”.

En ese momento, Chávez especuló que la oposición apuntaba a controlar políticamente los estados Zulia, Táchira, Mérida, Barinas y Apure, “territorios continuos” que forman una especie de media luna pegada a la frontera venezolana con Colombia y en la que intentaría “levantar un movimiento secesionista, golpista, desestabilizador”.

Quien fue presidente de Venezuela no dudó en señalar que esos opositores no actuaban solos, sino que contaban con el apoyo de Estados Unidos.

Misma receta que en Oriente Medio

El historiador y académico Luis Prieto, residente en Zulia, explicó a RT que ese plan de Washington no es novedoso, sino que “se trata de la misma estrategia” que desarrolla en Oriente Medio “para hacerse no solo con el gas y el petróleo”, sino también con “un puerto en Siria frente al Mediterráneo”.

Para este estudioso, se trata de un viejo plan de la oligarquía colombiana —cuyos orígenes se remontan a 1543— que, en el devenir histórico, consiguió que se sumaran los intereses estadounidenses por las riquezas naturales en juego.

“El objetivo final de una república independiente de Caracas y Bogotá es darle salida al carbón colombiano, calculado en 6.648 toneladas métricas, a través del lago de Maracaibo para consumo de EE.UU.”, apunta este académico.

A eso, hay que agregar la pretensión histórica de EE.UU. sobre recursos importantes para su modelo de desarrollo que se encuentran en esta región binacional, indica Prieto.

Solo del lado venezolano “se ubican 26.000 millones de barriles de petróleo certificados: una cantidad superior a todo el petróleo que poseen juntos México, Colombia, Ecuador y Argentina. También desean disponer de 543.000 millones de barriles de petróleo (aún por certificar) en el golfo de Venezuela y, al menos, 18.000 trillones de pies cúbicos de gas”, detalla el académico zuliano.

En el caso colombiano, Luis Prieto opina que “la idea secesionista y la constitución de un estado paralelo que le otorgue una salida al mar Caribe por el lago de Maracaibo —y, por ende, una conexión comercial directa con el este de EE.UU. y Europa— ha sido, más que una obsesión, una necesidad geopolítica”.

Mirando al exterior

En Táchira, otro estado fronterizo también ganado por la oposición, el politólogo Luis Díaz explica a RT que este proyecto supone mucho más que un asunto de gobernaciones.

“No es un problema regional, se trata de las amenazas que intereses trasnacionales han hecho al país y que persiguen debilitar al Estado nación”, indica este experto.

Por esa razón, Díaz no cree casual que las cinco gobernaciones que perdió el chavismo sean justo “aquellas que tienen relación directa con el exterior y donde hay profundo movimiento económico”.

La ‘media luna venezolana’ comparte 2.219 kilómetros de frontera con Colombia, en una “continuidad geográfica que abarca al nororiente colombiano y al sur occidente venezolano”, precisa este especialista.

Dos modelos

Para el politólogo, ese límite evidencia la confrontación de dos modelos políticos distintos: “Del lado venezolano destaca una gran protección por parte del Estado, mientras que del lado colombiano reina el neoliberalismo”.

Luis Díaz asegura que esa dinámica solo puede entenderse si se analiza “como un fenómeno de economía política y no de geopolítica. Allí, el principal elemento de manipulación sobre la economía venezolana es el contrabando de combustible hacia Colombia”.

El segundo elemento es que Colombia es el primer productor de hoja de coca de mundo, “por lo que en la frontera deambulan narcotraficantes y contrabandistas que operan para lavar grandes sumas de capital”, considera Díaz.

Entonces, cuando se comprende que la economía es la base de todas las relaciones en la frontera, “incluyendo al poder político”, se puede “entender el resultado adverso al chavismo en esos estados”, asevera este analista.

Advertencia

Las miradas políticas del “día después” de la elección regional están puestas sobre los opositores que gobiernan la ‘media luna’; con excepción del estado Apure, ganado por el chavismo.

Tras conocerse los resultados oficiales, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, lanzó una advertencia a los gobernadores electos con votos opositores: “Aquel que se pase de la raya —que cometa actos ilegales— le caerá todo el peso de la Justicia. No aceptaré gobernadores ‘guarimberos’”.

Los mandatarios de esas regiones tienen mandato constitucional por cuatro años. ¿Volverán las amenazas secesionistas a Venezuela?

En 2008, el propio Hugo Chávez consideró que depende de la Revolución bolivariana mantener la integridad del territorio de Venezuela: “De que esto ocurra o no ocurra, compatriotas, camaradas, hombres, mujeres de mi patria, depende de lo que hagamos o no hagamos hoy, ahora, todos los días”.

Actualidad RT

 

¡A DÍAS DE PERDER LA REPÚBLICA! “Un territorio sin ley”, por Laureano Márquez


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El tío Montesquieu nos enseñó algo que los venezolanos de este tiempo hemos entendido a cabalidad con mucha muerte, dolor y sacrificio: sin división de poderes el hombre pierde la libertad y se convierte en un esclavo del déspota de turno.

Laureano Márquez / TalCual

¿Leí bien?, es lo primero que me pregunté. Desde el máximo tribunal se dice que “Chacao es un territorio sin ley”. Es que Venezuela parece ya una obra de Ionesco, qué curioso, qué extraño, qué coincidencia. ¿Un territorio sin ley? Eso dicho desde la “cima” del derecho, que es el cráter del volcán más profundo del continente, resuena demasiado. Es lo que llaman los expertos disonancia cognoscitiva. Como que el carpintero diga: “hay que meter presos a los que talan árboles”; como que el carnicero diga: “por qué sacrifican a los animales, hay que ser vegetarianos”. Por qué olvidamos con tanta frecuencia la parábola de la paja en el ojo ajeno. Para comenzar, los profesores que hacen ciencia ficción en las escuelas de Derecho, definen ley como: “norma jurídica dictada por un cuerpo legislador”. El TSJ suprimió el cuerpo legislador que los venezolanos votamos, elegimos y designamos. Es decir, no hay ley porque no hay órgano legislativo, ni división de poderes, ni justicia, ni bien común, ni seguridad jurídica, ni pirámide de Kelsen, ni constitución. Pero más allá, no hay eso que los antiguos llamaban sindéresis, sentido de la historia, respeto por el ineludible juicio eterno, dicho más claramente: lo que no hay es vergüenza, eso que le enseñaron a uno en la casa cuando le explicaban que no se podía andar corriendo desnudo por ahí. No hay ley en Chacao, ni en el resto de Venezuela.

Es que como diría Charles Louis, las leyes tienen espíritu, como el cantar, que tiene sentido, entendimiento y razón. Es decir las leyes tienen lógica: suspender elecciones que establece el ordenamiento jurídico en nombre de la democracia, por ejemplo, va contra eso que llaman los andaluces el sentío comú. El tío Montesquieu nos enseñó algo que los venezolanos de este tiempo hemos entendido a cabalidad con mucha muerte, dolor y sacrificio: sin división de poderes el hombre pierde la libertad y se convierte en un esclavo del déspota de turno. La ley, como fundamento del estado de derecho requiere que quien las aplica, lo haga teniendo la justicia como norte. Ser eso que llama el fiel de la balanza, no el contrapeso. La idea de representar a la Justicia como una dama ciega es porque ella no ve a quien condena o absuelve. No sabe si es pobre o rico, humilde o poderoso.

No hay nada más amenazante para la convivencia humana que aquel que lleva en sus manos la espada de la justicia tuerza el sentido de una norma con su interpretación de tal modo que termine haciendo con ella exactamente lo contrario de lo que la norma buscaba. Es verdad que un juez puede equivocarse y una cosa es el error, propio de los hombres, pero armar el rompecabezas del derecho para conseguir un propósito preestablecido en beneficio de alguien, que además ha hecho daño o delito, es ruin. Por eso se dice “que Dios y la Patria os lo premien, si no que os lo demanden”, porque en esto está el Supremo Autor de por medio, aunque se le llame principios, conciencia moral o, si quieren, escrúpulos.

A las frases del chavismo les ha dado últimamente por rebelarse también en contra de sus dueños, los nuevos “escuálidos” han hecho que la constitución se vuelva una “moribunda”, la devoran sus padres; la “podredumbre”, eso que llaman las “cúpulas podridas”, la “oligarquía leguleya”, pues –que viene a ser el gobierno de unos pocos–, lleva el rumbo de la nación.

¿Un territorio sin ley?

Sí señor, escasea también eso por acá. Y hay varios millones de ciudadanos en cola, esperando a ver si llega.

Atenion Mr. President Donald John Trump


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Espero que el señor magistrado Moreno, presidente del TSJ, no se ofenda porque yo lo clasifique dentro del mismo tipo, calidad o naturaleza que el señor Maduro, presidente de la República; ni viceversa, que no se ofenda Maduro al compararlo con Moreno. Son de la misma condición, entiéndase, índole, patrón, calibre o calaña.

La elección de Michael Moreno como presidente del Poder Judicial es una bofetada a la dignidad de nuestro pueblo. Nunca antes había presidido nuestro máximo tribunal -ni siquiera en las dictaduras de Pérez Jiménez o en la de Juan Vicente Gómez- un asesino, sentenciado así por los tribunales. Tampoco nunca antes un ser ignorante e insensato como Maduro había ocupado la presidencia de la República, ni había hecho tanto mal y producido tanta destrucción en la vida social, económica, política y moral de la República. Se dice que Juan Vicente Gómez no sabía leer ni escribir -tengo fundadas dudas de que eso fuese así- pero lo que sí es seguro es que se rodeó de intelectuales, académicos, especialistas y profesionales para armar su gabinete ejecutivo, mientras Maduro se rodea de incapaces peores que él, que ya es mucho decir.

Así como Maduro no llena los requisitos para ser presidente de la República, Moreno -quien no tiene currículum sino prontuario- no podría nunca, en un Estado de Derecho- ser magistrado, menos aún presidente del máximo tribunal. En 1989 fue judicialmente declarado asesino, fue condenado por el homicidio del joven Rubén Márquez, mientras se desempeñaba como “oficial de segunda”, miembro de la policía política de la época, de la extinta DISIP. Dos años antes, en 1987, fue encontrado responsable del homicidio de otro joven en Ciudad Bolívar. Estuvo preso con dos policías, “logrando turbiamente la libertad en muy corto tiempo”.

En la época del chavismo fue abogado defensor de Richard Peñalver, como se recuerda, el “pistolero de Puente Llaguno”. Más tarde como juez hará desastres, forjaría actas en el caso de los comisarios, que tiene presos por lustros a varios inocentes policías metropolitanos. Maikel Moreno es el juez que va a condenar a Leopoldo López, es el juez que priva de libertad a Carlos Ortega, presidente de la CTV, y a Carlos Fernández, presidente de FEDECÁMARAS. Hará negocios con CADIVI, y es allí donde forja su primera gran fortuna. Ahora es multimilmillonario, con innumerables propiedades, hasta cuenta con una línea aérea. En una oportunidad fue destituido como juez por corrupción, pero ahora, más allá de que en el prontuario de Maikel Moreno se le vincula a mafias dentro del poder judicial, hoy está elevado a la condición de presidente del Tribunal Supremo de Justicia, cabeza del Poder Judicial.

Maikel Moreno como que está dateado, pareciera que intuye que algo va pasar en Venezuela, por lo que a él le sería bueno tener otra nacionalidad, una especie de tabla de salvación, y es así como se casa en Estados Unidos en 2012 con una cubana -por cierto bastante mayor que él- que tiene actualmente la nacionalidad americana. Viaja 32 veces a Miami en los años 2012 y 2013, y comete fraude migratorio en los Estados Unidos, un matrimonio falso con la pretensión de obtener la documentación que le permita vivir en ese país. Descubierta la situación, se divorcia de la cubana-americana, a la cual le había pagado $ 50,000 para el matrimonio, y luego cuando esta lo vio en el apremio por divorciarse, le pidió $ 100.000 más. Afortunadamente para él, tiene “ahorros” suficientes para esa bagatela. Ahora está casado con una joven dama de doble nacionalidad, venezolana e italiana, y está solicitando la nacionalidad italiana, no sin trabas importantes, se la negaron o van a negar.

Ese TSJ presidido por un delincuente es el instrumento que utiliza Maduro para enfrentar y ningunear a la Asamblea Nacional, y para que le apoye en todas las sinvergüenzuras que se le ocurren. Es hora de levantar nuestra voz contra el régimen, contra esta locura que no debe seguir. Calle y más calle abre la puerta. Que la calle no calle.