Una semana de las mas duras… El Régimen Ajusticia venezolanos que como millones pensamos diferente.


Amigo visitante y seguidores, hoy a duras penas me he sentado a compartir parte de los últimos y dolorosos eventos que enlutan nuevamente a mi Venezuela querida. La monstruosa ejecución por el Régimen,  de quienes en cierta forma constituían un rayo de esperanza a este país, una puerta endeble pero puerta al fin hacia la Libertad. Quizás haya una salida…  quizás no.  Estos eventos dirigidos por el Régimen tienen como objetivo expreso el sometimiento y exterminio de un país. Sera así como nos toca.

 

PDVSA, la joya del petróleo venezolano, está al borde del colapso.


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Mientras el resto de los productores de petróleo del mundo se recuperan gracias a que los precios se han fortalecido, la situación de Venezuela empeora debido a su deficiente administración, la corrupción generalizada y la desgastante crisis económica que atraviesa el país.

Los problemas cada vez más graves que enfrenta la petrolera estatal, el pilar económico de Venezuela, amenazan con desestabilizar al país que enfrenta una terrible recesión, una inflación altísima y un contexto delictivo irrefrenable, además de una grave escasez de alimentos y medicamentos.

Cuando los precios de la energía comenzaron a desplomarse hace varios años, Venezuela y otros países dependientes del petróleo comenzaron a verse afectados. Ahora que los precios van al alza, otras naciones del sector petrolero se van recuperando. El gobierno de Arabia Saudita va eliminando sus déficits y sus utilidades van en aumento. Incluso países ineficientes como Libia e Irak se han dedicado a extraer y exportar como locos.

Pero eso no sucede en Venezuela, el país con las mayores reservas probadas de todo el mundo. Petróleos de Venezuela se encuentra al borde del colapso y todos sus problemas son, a la vez, tanto los síntomas como las causas de la espiral económica descendente en la que se encuentra la nación.

Los motivos son evidentes en el amplio complejo de refinación petrolera ubicado en esta costa caribeña. Era la joya de la industria venezolana, pues no solo impulsaba la boyante economía del país, sino que también producía en abundancia diversos tipos de gasolina y diésel de exportación.

Hoy en día, el complejo está muy deteriorado. Según los críticos, la falta de inversión, combinada con problemas de flujo de efectivo y una escasez crónica de refacciones, han afectado las operaciones.

Al cierre del año, opera solo al 20 por ciento de su capacidad, con 76 de sus 84 plantas paralizadas, indicó Iván Freites, líder sindical y un franco crítico del gobierno. El complejo no cuenta con el software necesario para diagnosticar sus problemas de producción y, en todo caso, tampoco tiene el dinero para arreglarlos. “Va muriendo poco a poco”, comentó.

Con instalaciones en mal estado por todo el país, Venezuela no ha podido aprovechar el alza en los precios extrayendo más crudo y reforzando las operaciones en las refinerías. La producción cae entre 20.000 y 50.000 barriles al día cada mes, y ahora se encuentra en el nivel más bajo que ha tenido en casi tres décadas.

Puesto que vende menos petróleo, PDVSA ha incurrido en mora en elpago de sus deudas. Rápidamente se está convirtiendo en un pasivo que podría obligar al país a cometer incumplimientos.

“La producción se ha reducido a un ritmo sostenido; hemos caído en una espiral en la que cada vez hay menos efectivo, menos inversión y menos producción”, explicó Francisco Monaldi, un venezolano experto en materia petrolera que trabaja en la Universidad Rice de Houston. “No creo que ninguna otra petrolera nacional haya experimentado jamás una reducción de esta magnitud en su flujo de efectivo”.

Los problemas de producción se han visto exacerbados por los tiempos turbulentos que viven sus líderes. En los meses pasados, el gobierno del presidente Nicolás Maduro arrestó a un gran número de empleados que ocupaban cargos administrativos por cargos de corrupción. Maduro afirma que se han tomado estas medidas con el propósito de depurar la empresa. Sin embargo, sus críticos consideran que el embate es una purga política con la que Maduro intenta consolidar su poder antes de las elecciones presidenciales del año próximo.

Además, el mes pasado el presidente nombró al mayor general Manuel Quevedo como presidente de PDVSA y ministro del Poder Popular de Petróleo y Minería, a pesar de que no se sabe que tenga experiencia en el sector energético. Los críticos de Maduro consideraron esta medida como un esfuerzo por dar transparencia y protegerse contra un golpe de Estado.

Luis Giusti, quien dirigió a PDVSA antes de que el presidente Hugo Chávez ascendiera al poder en 1999, opinó que la purga de Maduro es “más bien una campaña política para ver si puede darse un respiro, porque todo parece ir muy mal”. Giusti explica: “Administran la empresa desde hace 18 años y de repente salen con que van a rescatarla. ¿De quién la van a rescatar exactamente?”.

Durante varias generaciones, PDVSA cumplió cabalmente las promesas de las reservas petroleras de Venezuela, pues financió la revolución nacional inspirada en ideas socialistas y convirtió al país en uno de los más ricos de América Latina. Sin embargo, la producción se fue a pique en años recientes, a tal punto que ya no puede cubrir la demanda interna de diésel y gasolina, por lo que el país se ha visto obligado a importar cada vez más de ambos productos, incluso de Estados Unidos.

Las exportaciones de crudo del país también han bajado drásticamente. Los embarques a Estados Unidos, el mayor mercado extranjero de PDVSA, cayeron un tercio el año pasado. Maduro ha amenazado con suspender por completo las exportaciones de crudo a Estados Unidos y venderle más a China e India. No obstante, las exportaciones de crudo a China también han bajado (casi un 15 por ciento el año pasado) puesto que la calidad del crudo ha bajado y China ha comenzado a comprarle más a Estados Unidos.

PDVSA también se hunde bajo la presión de su enorme deuda. De hecho, se encuentra en incumplimiento de sus bonos no garantizados por 26.500 millones de dólares desde principios de noviembre, y adeuda unos 60.000 millones de dólares más a las empresas de servicios que perforan y mantienen sus campos.

El gobierno de Maduro ha insistido en que su intención es pagar las deudas, y los inversionistas han sido muy tolerantes con las demoras. Pero la salud financiera de PDVSA es tan precaria que Cuba, el aliado más cercano de Venezuela, hace poco tomó posesión de una participación del 49 por ciento de la empresa en una refinería cubana en pago de algunas deudas pendientes.

Los problemas de la empresa son especialmente evidentes en las dos enormes refinerías que bordean esta pequeña ciudad y forman parte del Centro de Refinación Paraguaná, uno de los mayores complejos del mundo.

En 2015, este centro, cuya capacidad es de casi un millón de barriles al día, procesaba unos 587.000 barriles diarios, según el sitio web de PDVSA. El crudo se convertía en varios productos como gasolina, combustible de aviación, asfaltos y lubricantes.

Sin embargo, las refinerías, al igual que la mayoría de las instalaciones de la petrolera en todo el país, se encuentran en pésimo estado. La situación ha obligado a realizar recortes sustanciales en las operaciones por lo que se ha despedido a varios empleados y eso ha incrementado el número de accidentes y lesiones, según los propios trabajadores y sus líderes sindicales. Hace poco, las refinerías comenzaron a sufrir una serie de percances.

A finales de octubre, Amuay sufrió un derrame de 200.000 galones de gasolina y otros productos de un tanque de desechos hacia la bahía adyacente. El derrame dañó la fauna silvestre y obligó a los pescadores locales a suspender la pesca durante semanas.

Después, en la misma refinería se descompuso una bomba saturada, por lo que solo siguieron operando dos de las cinco unidades destiladoras, que son una parte clave del proceso de refinamiento, según dijeron los trabajadores y sus líderes sindicales.

Unos días después, otra refinería, Cardón, sufrió un incendio, por lo que solo siguió operando una de las cinco unidades de destilación. Los trabajadores informaron que el personal de emergencias no pudo hacer más que observar cómo se consumía el incendio porque ya no tenían espuma para sofocarlo.

Con ese turbulento panorama, la producción casi se detuvo pues se ubicó a solo un 13 por ciento de su capacidad a principios de diciembre, antes de recuperarse ligeramente, según Freites. Tres de las unidades destiladoras de Amuay y dos de Cardón estaban en operación esta semana, según informó el líder sindical el miércoles, pero añadió que el martes se inició otro incendio en Cardón, que dejó varios lesionados.

Ver cómo se desintegran las refinerías desanima a muchos trabajadores. Según Emilio, un trabajador de la refinería Cardón que pidió omitir su apellido por temor a represalias por parte de las autoridades, los empleados ya no tienen ningún interés. Afirmó que se limitan a marcar su entrada y salida.

Los aumentos en sus salarios han estado muy por debajo de la inflación, por lo que su poder de compra ha disminuido drásticamente, y sus prestaciones también se han reducido muchísimo. Algunos empleados cuentan que se han visto obligados a vender sus guantes y cascos para llevar alimentos a sus casas. Ya no sienten ningún orgullo por estar vinculados con PDVSA.

Antes, perder un empleo en PDVSA era devastador, dijo José, un trabajador de la refinería Amuay que también pidió que se omitiera su apellido por temor a las represalias de sus jefes. Ahora, según comentó, a muchos les pesa ir a trabajar y están buscando empleo en otras partes.

En años recientes, la empresa redujo drásticamente el número de contratistas en las refinerías, según Freites, quien es el secretario general del Sindicato de Trabajadores Petroleros y Gasíferos del estado Falcón. Pero, según él, la producción es tan lenta que incluso los empleados asalariados tienen muy poco trabajo, por lo que muchos se pasan el día jugando a las cartas y dominó.

El desplome de PDVSA afecta tremendamente a esta población que en el pasado vivió un auge económico. Las calles no tienen iluminación durante la noche, pues los delincuentes se robaron los cables que conducían la electricidad al alumbrado público y las tiendas del centro de la ciudad, que antes contaban con un comercio activo, ahora permanecen cerradas.

Los residentes han emigrado al extranjero en busca de trabajo y una mejor vida. En semanas recientes, cientos de empleados petroleros han firmado contratos de tres años para trabajar por un sueldo de diez dólares la hora en la reconstrucción de la isla caribeña de San Martín, que quedó muy afectada tras el paso de los huracanes.

José dice que cada día que va al trabajo, se pregunta cuál de sus colegas será el último en marcharse; comparó la experiencia con un reality show. En su opinión, PDVSA ahora es una cáscara vacía.

TODOS PERDEREMOS TODO


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Por: Claudio Nazoa

¿Podría yo vivir como lo hacen los cubanos en su tierra, sin ningún privilegio como aspirar a tener una casa, un carro o simplemente accesar a Internet?

Este artículo está dedicado a todos los venezolanos sin importar el lado del que están, así que les pido por favor, que lo lean con detenimiento, en especial aquellas personas que por cualquier motivo apoyan al gobierno.

DIOS quiera que la mano de la providencia me ilumine y permita que las ideas fluyan claras, precisas y despojadas de prejuicios y odios.

Jamás olvidaré una escena de la película “El Último Emperador”, en la cual el monarca, ya viejo y convertido en jardinero por la revolución cultural china, ve pasar frente a el a un grupo de prisioneros vestidos de gris con un humillante letrero colgado al cuello, donde se podía leer el supuesto delito por ellos cometido. Delitos como creer en otra religión, poseer libros diferentes a El libro rojo de Mao, besarse en público o tener una maquina de escribir. Cualquier cosa que no fuera adorar a Mao Tse-Tung era razón suficiente para ser encarcelado y humillado públicamente.

Lo cierto es que en la película, el emperador gira tímidamente su rostro hacia una multitud de fanáticos que injuriaban y golpeaban a los infelices que venían amarrados. Cual no sería su sorpresa al reconocer entre los detenidos al esbirro principal de cuando él fue también hecho preso, humillado y despojado de los más mínimos derechos que puede tener un ser humano.

El par de segundos que dura el cruce de miradas entre el último emperador y el antiguo esbirro torturador, puede ocurrir pronto entre los venezolanos si no nos unimos, no en contra del Gobierno, sino a favor de nosotros mismos.

Me gustaría que en un acto de objetividad y sinceridad, las personas que apoyan al Gobierno mediten seriamente lo que está pasando.

El llamado es para aquellos honestos que tienen una pequeña finca, una casa en la playa o un apartamento logrado con trabajo y esfuerzo.

El llamado también es para los obreros que tienen buenos empleos en empresas serias, para los trabajadores del campo que laboran con patrones responsables y para algunos intelectuales y artistas que de buena fe apoyan al Gobierno. Sincérense con ustedes mismos, háganse la siguiente pregunta y respóndanla íntimamente sin comentario con nadie:

¿Podría yo vivir como lo hacen los cubanos en su tierra, sin ningún tipo de privilegio como aspirar a tener una casa, un carro o simplemente accesar a Internet?

Las revoluciones no perdonan, recuerden lo que ocurría con los actores de la francesa, no olviden a Stalin, a Pol Pot en Camboya, a Kim Il Sung en Corea del Norte, a Mao Tse-Tung y a su esposa en china, a los esposos Ceausescu en Rumania. Todos estos criminales asesinaron mucha más gente que Hitler. Las revoluciones son como las viudas negras, arañas que matan a sus consortes después que los utilizan para la cópula.

Los que hoy persiguen también serán perseguidos. Los que hoy jalan bola y zapean, mañana nos llamaran para decir que no sabían cómo eran las cosas. Todavía estamos a tiempo. Lo primero es no ser indiferentes a los ataques que sufren otros. No se entreguen ni se desanimen. No se queden callados. No tengan miedo. Piensen que hemos tenido un país que cometió muchos errores y muchos sinvergüenzas nos gobernaron pero era un país donde cabíamos todos ¿o no?

En lo personal, viniendo yo de la izquierda, siempre trabajé con los Gobiernos de Acción Democrática y COPEI. Nunca me preguntaron si había votado por sus candidatos o si había firmado en contra de ellos. Eran tiempos en que éramos adversarios pero no enemigos.

Todos los que hoy excluyen y siembran odios en el área de la cultura, vivieron muy bien durante los horrorosos 40 años de Acción Democrática y COPEI: compraron sus casas, sus carros, viajaron representando a Venezuela y mandaron a sus hijos con becas del Estado a estudiar en el exterior, algunos, inclusive, trabajaron como representantes culturales en embajadas.

Queda poco tiempo, pero queda tiempo. No nos caigamos a embustes, la cosa es difícil pero todavía se puede hacer algo.

Una pequeña luz se ha asomado. La mayoría de los partidos de oposición se unieron. A lo mejor no era lo que muchas personas aspiraban ¿Pero acaso cuando se hundía el Titanic a las personas que estaban a punto de ahogarse les importo si la balsa en que se iban a salvar era blanca, verde o rosada?. Creo que es hora de apoyarnos a nosotros mismos. Dejemos ya la necedad de la abstención.

Volvamos a la calle con optimismo, fe y sin miedo, porque sino ¡Todos perderemos todo!…. Hasta ellos, cuando caigan en desgracia y ya no los necesiten. Piénsenlo, no vaya a ser que nos pase como al último emperador.

VENEZUELA SANGRA…. Y no me preguntes lo que debes hacer, dime lo que estás haciendo por tu patria… Somos la magia del verbo…. Somos tinta indeleble vertida en la sangre de un pueblo.

ESTAMOS TODAVÍA A TIEMPO ENFRENTEMOS Y SALGAMOS A DEFENDER A NUESTRO PAÍS.

 

Oposición en Venezuela… *No la Resistencia* prefiere la miseria y dictadura de la larga intervención cubana.


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POR: ORLANDO AVENDAÑO   – @ORLVNDOA – ENE 4, 2018, 8:40 AM

Se entiende el porqué del rechazo de la oposición oficial al pertinente artículo de Ricardo Hausmann. Prefieren mantener la miseria que ceder en sus retorcidos principios. (ACN)

Ricardo Hausmann es uno de los venezolanos más destacados fuera de las fronteras. Es economista, profesor de esa materia en la Kennedy School de la Universidad de Harvard; y es director del Centro para el Desarrollo Internacional de la misma institución. Fue ministro en su país y el economista en jefe del Banco Interamericano de Desarrollo.

Su opinión siempre es bien recibida y respetada en Venezuela. Sin embargo, con su más reciente artículo generó polémica; dividió a la oposición y se ganó los insultos y ataques de parte importante de la sociedad. Incluso, algunos, presuntos opositores, llegaron a sugerir que la Asamblea Nacional de Venezuela debía retirarle la nacionalidad al prestigioso economista de Harvard.

En el portal Project Syndicate, Ricardo Hausmann expuso, primero, un diagnóstico de la dramática situación en Venezuela. Analizó los posibles escenarios y concluyó que las salidas pacíficas a la tiranía de Maduro se han agotado. Según él, solo queda una posibilidad:

“Una posible intervención militar internacional, solución que asusta a la mayoría de los Gobiernos latinoamericanos a causa de la historia de agresiones contra sus intereses soberanos”.

En síntesis, Hausmann propone la siguiente solución para la demoledora crisis:

“La Asamblea Nacional podría destituir a Maduro y al narcotraficante de su vicepresidente, Tareck El Aissami, sancionado por la OFAC y a quien el Gobierno estadounidense le ha embargado más de US$ 500 millones. Dado este vacío de poder, la Asamblea nombraría de forma constitucional un nuevo Gobierno, el que a su vez podría solicitar asistencia militar a una coalición de países amigos, entre ellos, latinoamericanos, norteamericanos y europeos. Esta fuerza liberaría a Venezuela de la misma forma en que canadienses, australianos, británicos y estadounidenses liberaron a Europa en 1944-1945. Más cerca de casa, esto sería semejante a la liberación de Panamá de la opresión de Manuel Noriega por parte de Estados Unidos, la que marcó el inicio de su democracia y del crecimiento económico más rápido de América Latina”.

La proposición del economista no es, de hecho, una novedad, ni una sugerencia halada de los pelos. Primero, se trataría de un respaldo a la ya replicada propuesta del abogado Juan Carlos Sosa Azpúrua. Y es, también, una iniciativa que corresponde al plebiscito del pasado dieciséis de julio, en el que se preguntó si se estaría de acuerdo en exigir a la Asamblea —legítima— la sustitución de los poderes (incluido el Ejecutivo).

No se trata de una locura lo que habla Hausmann; pero sí de un escenario al que no todos esperarían llegar —pero que se hace cada vez más inevitable—. Las posibles salidas «democráticas» del país se han esfumado completamente. Simplemente esto ya no es una posibilidad. El régimen, desde el 2016, ha dejado claro que prefiere asesinar, torturar y someter a toda una sociedad a la miseria, antes de dejar el poder. Como señala el profesor de Harvard,

“es un desafío a la credulidad pensar que un régimen dispuesto a matar de hambre a millones de personas para mantenerse en el poder, va a ceder ese poder en elecciones libres”.

Por ello, las esperanzas podrían ser solo depositadas en, primero, el abandono de cargo debido a fuertes presiones internas —se trató durante varios meses y al final, junto con la complicidad de la dirigencia presuntamente opositora, la dictadura logró sobrevivir—; en un golpe militar que deponga a la tiranía —los escenarios para que esto se genere ya se han presentado y todo indica que el mundo castrense está sumamente contaminado y controlado—; en que las sanciones por parte de naciones extranjeras empiecen a generar la presión pertinente —esto podría tardar demasiado y, mientras, existe una dirigencia que rechaza la imposición de estas importantes sanciones—. Todos son escenarios que aún se pueden generar; pero que se hacen cada vez más utópicos.

El Parlamento venezolano, de hecho, ya había acordado, en enero del año pasado, el abandono de cargo por parte de Maduro. Se habló y se discutió la falta en su momento; pero eso jamás trascendió. Al día siguiente se seguía llamando a Maduro «presidente». Pero, si se hubiese mantenido la coherencia, la decisión de la legítima Asamblea de destituir al tirano —que carece de legitimidad desde donde se lo mire—; aunado a la incapacidad del vicepresidente de asumir la presidencia —tiene doble nacionalidad y ha sido sancionado por Gobiernos extranjeros por sus vínculos con el narcotráfico—, obligan a que el siguiente paso sea que el presidente del Parlamento asuma, mientras tanto, la presidencia de la nación.

A continuación se podría constituir un Gobierno que sí goce de legitimidad. Y sería un régimen que podría, amparado por la legalidad, solicitar a Gobiernos amigos de la región asistencia militar para devolver la legalidad a un país en ruina y expulsar a quienes serían los verdaderos invasores —se habla de la participación de miles de cubanos en las Fuerzas Armadas, y de la existencia de focos del terrorismo islámico y las FARC en Venezuela—.

No obstante, una proposición tan osada como la de Hausmann —pero que cada vez parece más racional y urgente—, ha generado un amplio y sólido rechazo —y no, no ha sido solamente de la dictadura—. Increíblemente, para algunos presuntos opositores es más terrible la idea de una asistencia militar de países amigos, que la continuación de la miseria y la crisis humanitaria que ha impuesto la desgracia en cientos de miles de hogares venezolanos.

 

“El hambre es la política de Maduro para el 2018” Sundde le mete el ojo a las cadenas de supermercados de todo el país. Pero el venezolano no aprende.


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El dirigente de Voluntad Popular, Lester Toledo, expresó su preocupación por la ola de saqueos que se han registrado en su país y acusó al gobierno de Nicolás Maduro de estar tras tales acciones. Consideró que las recientes medidas aplicadas por la SUNDEE llevarán a la quiebra de comercios.

 El diputado venezolano Lester Toledo acusó al gobierno venezolano de actuar de forma “fría y perversa” ante la crisis humanitaria que afecta al país y sostiene que las medidas recientes ejecutadas contra cadenas de supermercados son métodos de control social que irremediablemente generarán más miseria, hambruna y escasez.

Los saqueos que se están registrando en el país evidentemente son un grito de desesperación de un pueblo hambriento, y que al estar en esa condición, se hace  más susceptible de manipulación y control social, y eso lo tiene claro el régimen. Lo que estamos viendo en Venezuela son dos tipos de situaciones, igual de graves y condenables, los saqueos espontáneos y los controlados, tras ambas esta la mano del mismo régimen”.

Para Toledo las acciones del gobierno venezolano a través de la SUNDEE están propiciando saqueos controlados que van a llevar a la quiebra y al cierre forzoso de cientos de empresas, al tiempo que agravará la crisis.

“Comida para hoy y hambre para mañana, eso es lo que está haciendo Nicolás Maduro, está canibalizando a una población hambrienta y necesitada, todo para someterla, controlarla y así perpetuarse en el poder. Este régimen está arrastrando intencionalmente a Venezuela a la hambruna total y lo está ejecutando como política de gobierno”.

El diputado de Voluntad Popular alertó sobre las señales de control social que se han venido ejecutando en el país, y que según sostiene, son prácticas propias de regímenes dictatoriales populistas.

Habituaron a los venezolanos a los racionamientos y a las colas, a creer en  falsas promesas, a conformarse con pírricos aumentos salariales. Han manipulado a la población para hacerles creer que son sus salvadores, cuando en verdad son los culpables de esta crisis que ahoga y mata. Somos una reedición de Cuba y a eso tenemos que ponerle fin”.

Toledo señaló que Venezuela no es Cuba y los venezolanos tarde o temprano reaccionarán y frenarán lo que calificó como “desmanes del dictador”.

“Acá no hablamos ya de cambio de modelo económico, hablamos del fin de la dictadura que tanto daño nos ha hecho y que nos ha hundido en 20 años de oscuridad. Debemos enfocarnos y recuperar la dignidad como valor fundamental. Un venezolano digno y valiente es menos propenso a la manipulación. Vamos a reunificarnos y a volver a levantarnos para enfrentar juntos al régimen”.

El diputado venezolano invitó a la población a tomar conciencia y reflexionar sobre los recientes sucesos y acciones que está ejecutando el gobierno venezolano, exhortó a no prestarse a la manipulación. “De quien debemos salir es de los responsables de esta crisis que es Nicolás Maduro y su combo, al participar de las intervenciones del régimen, estamos haciéndole el juego y contribuyendo al cierre definitivo de las empresas, y por ende, nos estamos haciendo más dependientes de ellos. Está en nuestras manos romper con ese esquema y poner fin a esta perversa política”, señaló.